Desde Paris, los enviados especiales de Esta Boca Es Mía, nos informan que el ánimo entre la afición bleuestá por los suelos.
Analistas especializados, fieles seguidores y aficionados de ocasión encuentran al equipo mexicano como un rival al que no será fácil sacarle puntos. Hasta ahora, todos los comentarios de los integrantes de la selección francesa podrían considerarse como temerosos. Sería un error que los dirigidos por Aguirre se la creyeran toda.
Nadie sabe que pasará mañana, si el tricolor mexicano le partirá en gajos su mandarina al tricolor francés o si nos van a planchar el traje. Lo único seguro es que hay que salir a ganar, como siempre. . .
Así que es hora de demostrar que en el futbol, los franceses nos pelan los dientes y nos hacen los mandados. Tal vez en otros temas, nos ganen. . . no sé, por ejemplo en el tema de las cantantes en shortcitos con un pescadito rojo y botas hasta la rodilla puede ser. . . pero en futbol no.
Y pocas nueces. . . Por fin llegó la inauguración de la Copa del Mundo y nos entrega dos empates de mediana calidad futbolística.
Empezó el día con muchas expectativas que, con el transcurso de los minutos, se fueron desvaneciendo con las fallas del tricolor ante el marco de los bafanas que si bien, no prestaron a su hermana (que bueno) si dieron muchas concesiones al inicio del partido que no supo aprovechar Guille Franco, principalmente.
Pero vamos por partes. Me dió mucho coraje ver a capitán Torrado agachado, con la mira perdida gritando "vamos, vamos. . . serios. . .", mientras los sudafricanos le bailaban, le cantaban y le gritaban en la jeta sin tener la menor respuesta por parte del líder del equipo.
Luego el partido fue dominado en buena parte por México en el primer tiempo pero ni un sólo gol y un par de sustos gracias a la "experimentada" participación del Conejo Pérez.
Para el segundo tiempo todo cambió muy pronto cuando en un contragolpe, resultado de una jugada soberbia en un ataque mexicano, nos meten un golazo y nos hacen un festejo de esos que dan gusto cuando tu equipo es el que acaba de anotar pero cuando es el caso contrario como ahora. . . cómo encabronan.
Afortunadamente para nuestra causa, su defensa tampoco es la mejor a balón parado y Márquez pudo anotar el empate que al final estuvo a punto de venirse abajo si no es por el poste.
Yo creo que sí se pudo, pero no se hizo, lo de casi siempre. . . faltó actitud y sobró soberbia. Ahora a enfrentar a los franceses y los uruguayos que acaban de empatar a ceros y vendrán con sed de victoria, igual que nosotros. . . espero.
Ni Guille, ni Aguilar, ni Conejo, ni Torrado caben en la próxima alineación titular.
Yo pienso que sí, que siempre se puede. Es por eso que me molesta tanto ese coro del ¡sí se puede!. . . ¡sí se puede!. . .
Estamos a unas horas de la inauguración de la primera Copa del Mundo que se celebra en Africa. De esa manera, México podría ser el primer equipo en ganar un partido en un mundial africano. No será fácil, todos sabemos que el jugar de local tiene muchas ventajas y los verdes tendrán que vencer todas las adversidades si quieren sumar en su primer encuentro.
Así que por fin, después de cuatro largos años, tenemos Mundial. Aunque por más que me emocione eso, no deja de molestarme que se deje todo de lado durante el evento. Me cagó que Calderón saliera con la pendejada de decir que iba a Sudáfrica a una gira de trabajo. . . ¿es tan difícil decir "voy a ver la inauguración"? en fin, Felipillo en su borrachera tuvo esa gran idea y seguro pensó que se la ibamos a comprar todos. . .
Hay otras cosas que no soporto. . . y es a aquellos aficionados ñeros, que se sienten muy mexicanos cantando el himno a todo pulmón, pero que terminando el partido andan orinando banquetas, tirando basura, destruyendo el mobiliario urbano y madreándose a su mujer. . . pero eso sí, juega la selección y se transforman. . . sumen la barrigota, sacan el pecho y saludan a la bandera muy a su estilo mientras balbucean las estrofas del Himno Nacional. . . irle a la selección no los hace mejores mexicanos, nacos.
Pues ya, es todo lo que tenía que decir hoy. . . no sé si vaya a escribir algunas crónicas mundialistas pero es probable. . . para el que quiera y no le de hueva, aqui lo espero cuando juegue México o seamos testigos de algún partidazo tipo Brasil vs Portugal. . .
Y repito, siempre se puede. . . nomás hay que hacerlo.
Cada cuatro años, junto con la celebración de la Copa Mundial de Futbol, aparecen muchas promociones, comerciales y artículos referentes a la competencia o la selección.
Desde las tiendas de la tía viana hasta las del tío sams prometiendo regresar la totalidad de las compras de pantallas en sus sucrusales si México llega a semifinales. . . las "doble con queso" gratis en el rey de la hamburguesa cada que el Tri gane sus partidos. . . los descuentos por cada gol que se anote en los centros peliculeros del boletito azul.
En cuanto a los comerciales, hay dos que me tienen un poco hasta la madre. . . perdón, pero ya no aguanto el "tu tiiii tu tiii tiiiii" del Chicharito. . . él me cae muy bien, por chiva y chingón pero ya, mucho sandwich y la tonadita está para volverse loco.
El que no termino de entender es el de Javier Aguirre. ¿Por qué nos ponen al director técnico de la selección a decirnos que cada 100 años pasa algo grande en México? como si la grandeza de México tuviera algo que ver con que la selección triunfe en el Mundial o no. Tal vez soy un mal pensado o estoy confundido con el mensaje de "elvasco", pero ya me imagino el alza en los impuestos, la canasta básica o la gasolina (por mencionar sólo algunos) si le va bien al equipo. . . Pero si les va mal será lo mismo. . . soy muy aficionado al futbol pero sé perfectamente que es un muy buen distractor para las masas.
El caso es que yo quería hablar del album Panini del Mundial y ya me quedé entretenido en otros asuntos. . . me pasa todo el tiempo. Yo lo junto desde Italia '90 y para los que lo coleccionen igual que yo, sabrán que es un triunfo completarlo y motivo de orgullo y respeto entre las y los camaradas pamboleros, así que uno es capaz de hacer cualquier cosa por intercambiar estampas y conseguirlas todas, tratando además de quedarse con el menor número de repetidas posible.
Pero hay algunos que no se enganchan en el jueguito del consumismo, como mi hermano. Por más que traté de convencerlo, de decirle que pensara en su futuro y en sus hijos cuando le pregunten ¿papá, tú también tienes los paninis como mi tío Berna?. . . no accedió a seguirlo coleccionando.
Bueno, ya casi lo termino. Hoy me faltan 24 de 638. . . gracias a la ayuda de mis amigos y alguno que otro no tan amigo. . . siempre en épocas futboleras y mundialistas se olvidan los viejos rencores y todo es cordialidad.
Alguien me contó del libro de Haruki Murakami "De qué hablo cuando hablo de correr". No me atrevo a hablar sobre el libro por no haberlo leído aún, pero sí lo hago sobre la plática que surgió en torno al tema y que me hizo reflexionar sobre las cosas que pasan por mi mente cuando corro o ruedo en la bicicleta.
Lo primero que pienso siempre es ¿en qué carajos estaba pensando cuando me metí en esto?. Generalmente, las carreras son los domingos a las 8.00 am así que lo recomendable es llegar mínimo 45 mins. antes para calentar, estirar músculos y tomar la posición de salida. Además, los sábados no la perdono y generalmente me desvelo. . . tomando en cuenta ese dato, es fácil entender que levantarse los domingos a las 6.00 am para bañarse y salir en shorts a pesar de la lluvia, el calor o el frío no es la mejor idea que alguien pueda tener.
Y entonces cuando estoy ahi, pienso en la gente que está dormida, como debería estar yo. En mis días de niño cuando si acaso me levantaba a las 9.00 a ver el final de Chabelo. En mi cama y mi almohada. Pero más que cualquier otra cosa me recrimino por la noche anterior "no debí tomarme esos últimos 5 vodka tonics. . .".
Es por eso que necesito una motivación, algo en qué pensar para que mis rodillas aguanten los 10 o 15 km y mi trasero resista, mínimo, el doble de esa distancia en la bicicleta. Generalmente trato de mantener un buen paso, uno que me permita ir rebasando a algunos competidores y que sean pocos los que hacen lo mismo conmigo. Otras ocasiones imagino que cuando llegue a la meta voy a encontrarme a todas las personas importantes de mi vida y sólo por eso no me permito llegar con cara de "no puedo más" ni con la lengua de fuera. . .
Otras veces, por ejemplo, pienso en sexo: arriba, abajo, ahi, sí, no, mordidas, besos, auch!, otra vez, ya no, aqui, allá, más, despacio, rápido, sonrisas, gritos, suspiros, uffff. . . y todos los etcéteras que hagan falta. También pienso en otros deportes, bueno. . . no voy a mentir, sólo en futbol. Que si dió de baja a uno y no a otro, que ya es junio, que ya va a empezar, que faltan 10 días, que ya no puedo esperar, que ya ni me acuerdo de qué estaba hablando, ¡que ya empiece el Mundial!. . . ¡MÉXICO!
El fin de semana, el Universal publicó "Gobierno pide a ciclistas tomar las calles". Suena muy bonito, pero en la práctica y pensándolo un poco, terminé diciendo "estos salieron más cabrones que bonitos".
Martha Delgado, secretaria del Medio Ambiente, explica que en la Ciudad de México el proceso será al revés de lo que pensamos algunos. . . Primero esperan que sean muchos en la bicicleta para, entonces sí, construir la infraestructura necesaria. Tal vez, Martha no ha pensado que lanzar a la calle a tanta gente, sin tener un programa de seguridad muy bien planeado y establecido, los percances estarán a la orden del día. . . todos los días.
Hoy tuve mi primer accidente como ciclista y obviamente por eso estoy escribiendo este post. Nada grave, afortunadamente no llegué al piso. . . me detuvo la puerta de un taxi. . . la misma con la que mi bicicleta se estrelló antes de que lo hiciera el resto de mi adolorido cuerpo. Por fortuna mi cabeza quedó arriba de la parte alta de la puerta y no quedé con ojos de cruz y lengua de fuera, a mi novia le robaron mi casco (y su cámara. . . y una maleta. . . y los lentes de Valentín Trujillo. . . etc. . .) hace dos semanas cuando le abrieron su coche en la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM, otra queja. . .
Hoy nos hacíamos la pregunta, ¿qué pasaría si estuviera cerca el fin del mundo?. . .
Cada quién tiene su versión sobre cómo llegará ese momento. Alguno recordó a una amiga extranjera que acostumbraba decir que en la Ciudad de México, siempre parece que el Apocalipsis está a unos momentos de acontecer. Otro más, mencionó que tanto terremoto en la Tierra no es normal y no le extrañaría que se abrieran grietas gigantes que se coman los continentes. . .
Hace no mucho tiempo se informó de la construcción, en Suiza, de un acelerador de partículas que pretende recrear, a una menor escala, la formación del Universo. ¿Será eso posible? es uno de los temores entre algunos de los que participaban en la plática de hoy. . .
- ¿y si se acaba el mundo? - preguntó uno de ellos. - si algo sale mal y se acaba el mundo seguramente ni nos vamos a enterar - despreocupado, le respondí.
Pero luego, me quedé pensando que no necesariamente tendría que ser algo rápido. . . podrían crearse, según algunas opiniones, pequeños hoyos negros que si se salen de control se tragarían todo lo que encuentren a su paso. . .
En uno de los peores escenarios, podría crecer a 1.0 cm por seg. Pasarían algunas horas antes de que desaparezca Suiza y no tardaría mucho en seguir la misma suerte el resto de Europa junto con Africa y buena parte de Asia.
En América tendríamos un poco más de tiempo para ver el caos pero no por eso seríamos más afortunados. Felipe Calderón saldría a dar un mensaje a la nación donde hablaría sobre lo bien que le va a ir a México después de este pequeño trago amargo, que ha girado instrucciones para que salgamos lo mejor librados de este fin del mundo. . . que para nosotros sólo será pasajero, como un catarrito, agregaría Agustín Carstens. . .
Se harían cálculos para saber el punto exacto que tardará más en desaparecer de todo el planeta. Los gringos, pendejos como son ellos, llevarían a su presidente a ese punto valiéndoles madre todo y reventando cuántos hocicos sean necesarios para permitir que Mr. Obama viviera 5 mins más que el resto de los humanos.
Hay días que son más cabrones que otros. Ayer fue uno de esos, me refiero a los cabrones y no a los otros.
Cuando me levanté me asomé por mi ventana como lo hago siempre y vi que el cielo era azul intenso, de ese azul característico de los días de primavera en que el sol brilla incluso en la sombra.
No importa lo bonito que estuviera el cielo, el calor me estaba sofocando desde que salí a la calle, cuando llegué a la oficina lo primero que supe fué que no cerraríamos un negocio que parecía en la bolsa y así, con el transcurso de las horas, el día se fue confirmando como lo decía al principio, en uno de los cabrones.
Llegó la hora de la comida y al regresar, mientras comentábamos sobre cualquier tema sin prestar atención a lo que sucedía en nuestro camino, algo nos llamó y levantamos la mirada para encontrarnos con un árbol de grullas. No recuerdo si ya había mencionado que me cagan las frases del club de los optimistas y espero que no suene como tal, pero el hecho de encontrarnos con semejante regalo para la ciudad al menos a mí, me cambió el día.
El autor dejó unas instrucciones en papel naranja fosforescente, enmicadas por si acaso llueve y a una altura lejos del alcance de los niños y los perros meones (no los estoy comparando). Ahi explicaba que hay una leyenda donde se dice que a aquel que logre hacer 1000 grullas de papel se le cumplirá un deseo. Al reverso, una invitación a encontrar un punto de paz debajo del árbol para pedir un deseo y tomar una de las grullas.
No estoy muy seguro de cuál es la canción que le iría mejor a este post pero ya, de por sí está cursi lo del arbolito y las figuritas, que ya termine todo cursi. . . ¿qué chingados?.