viernes, 22 de mayo de 2009

PRETEXTOS PARA SALTAR A UNA PISCINA II


Mi preocupación en ese momento era terminar de imprimir una entrega que estaba etiquetada con calidad de "urgente". Mis nervios ya estaban lo suficientemente alterados para notar que el piso bajo mis pies se había adelantado al réven del viernes, así que seguramente mis ojos estaban ya desorbitados cuando alguien hizo la conocida pregunta. . .
- ¿Está temblando?
Lo primero que vino a mi mente fueron aquellos tres puntos de seguridad que la mayoría nos sabemos. . . no corro, no grito, sí pellizco. . . o ¿cómo era?. ¡No importa!
Mientras la oficina empezaba a derrumbarse quise salvar mi vida corriendo fuera de ahi. No fue fácil salir de ella entre el escombro y algunos muebles que ya habían sido partidos por algún pedazo de la losa que se había venido abajo. Por fin logré llegar al borde de la terraza delimitado por las jardineras y justo alcancé a dar un salto a la piscina un instante antes de que el edificio se terminara de caer.
En ésta ocasión no tuve tiempo de planear mi caída, mucho menos de quitarme la ropa antes de entrar al agua en un sonoro panzazo.
- ¡Bernardo!. . . ¡Bernardo!. . . ¡Está temblando! ¿qué haces ahi sentado?. . .
- ¿Mmmhhh. . .? Ah sí, vamos pa' fuera. . .

Bueno. . . Soda Stereo había estado buscando también un pretexto. . . no para saltar a una piscina, sí para participar en este blog. Arránquense muchachos.

Soda Stereo
"Cuando Pase El Temblor"



miércoles, 20 de mayo de 2009

PRETEXTOS PARA SALTAR A UNA PISCINA I



Parecía un viernes como cualquier otro. Bajo el Sol brillante en el fondo azul del cielo, la gente se miraba entre sí preguntándose quién la traía. Una epidemia de una extraña enfermedad había surgido y me pareció que el lugar más seguro era dentro de la piscina.

De un salto salí de mi silla y pasé por encima del escritorio. Nadie pudo detenerme y apenas escuché sus gritos advirtiéndome que me detuviera. Era demasiado tarde. Para entonces ya había atravesado la terraza y me había impulsado sobre las jardineras mientras en el aire me arrancaba la ropa y daba un giro al frente para hacer un acuatizaje perfecto que sorprendería a los más exigentes jueces. . .

Para cuando desperté, seguía viendo el monitor de mi computadora y la epidemia no había desaparecido.

Quiero Club
"Let Da Music"







martes, 5 de mayo de 2009

ISLA DE PÁJAROS

Tuve la oportunidad de estar en la playa durante el puente de este fin de semana. Siempre me ha gustado viajar y conocer nuevos lugares como lo fue en ésta ocasión.

Me fui con una sonrisa y me regresé con una aún más grande. Estoy contento de darme cuenta de lo que quiero en este momento para mí y de contar con la fortuna de tenerlo. Dudo que alguien pueda negar lo romántico que es estar en el mar y escuchar antes de dormir y al despertar las olas rompiendo contra la arena, los atardeceres pintando el cielo de rojo, la luz de la Luna iluminando la playa, los puntos de luz en la arena, las estrellas que tan difícil es ahora verlas en la ciudad, la suerte de ver por primera vez una fugaz y saber que se les pueden pedir deseos (¡y que además los cumplen!), ¿alguien podría decir que no está poca madre?. Pues sólo eso, hay muchas cosas que contar pero me limitaré a decir que es bien chido todo.

No soy un conocedor del son, pero me contaron de esta canción y sólo con el nombre me latía que podría gustarme, no me equivoqué. Ahora la comparto con la banda bloggera que suele visitarme y rara vez deja sus comentarios. . . por supuesto que es un reclamo.

Son de Madera
"El Amanecer"