Enamorarse solo tiene un peligro, cuando eso sucede se dejan de cargar armaduras y uno queda vulnerable. Se dejan de medir los pasos mientras las espadas con filo de incertidumbre y miedo no deberían ser usadas en esa guerra. Entonces el encuentro ya es cuerpo a cuerpo. Lo que pasa después es una incógnita. Se pueden unir fuerzas o de pronto ver que uno seguirá luchando y el otro no.
Hoy me crucé con un poema de Villaurrutia que me dedicaron no hace mucho tiempo. Sí. . . da miedo saberlo todo de ti. En fin, curioso el amor. . . complicado, difícil de entender y de vivirlo. Para los que lo festejan hoy, mmhhhh. . . felicidades. . . para los que lo festejan todos los días como su servilleta, vientos. . . pero a veces creo que. . . es mejor no decir nada.
Mi canción favorita es Sin Documentos, sí. . . lo he dicho muchas veces ¿y qué?. . . estuvo a punto de colarse en ésta entrada y tal vez hoy sea un buen día para escucharla. En su lugar, prefiero acabar este post con mi grupo favorito interpretando una de sus mejores canciones con una letra espectacular.
Ésta boca, es mía.
The Doors
"The Crystal Ship"
lunes, 14 de febrero de 2011
lunes, 10 de enero de 2011
2010-2011
Con un fin de año extraño, con un inicio igual. Pero empezando por donde debe ser, por el principio, a mi me tensan un poco estas fechas. . . Sé que no soy el único, conozco a mucha gente a la que no le gusta la Navidad. A mi no es que no me gusten, es que me empieza a dar problema que si lo voy a pasar en un lado o en otro, que si parte de la familia quiere en un sitio, que si otros no quieren ir y que yo, generalmente, tengo un plan muy distinto a ellos.
Este año me tuvieron sin cuidado los sentimientos de los demás y pensé en mi. Fue un fin de año entre espectacular y "¿me puede repetir la pregunta?".
Por otro lado, fue uno de los cumpleaños más increibles que haya tenido por distintas razones. Sinceramente, mi cumpleaños nunca ha sido para mi el día más importante, pero eso ha cambiado en los últimos dos. . . me dio mucho gusto recibir las felicitaciones de tanta gente, muy querida toda y saber que a lo largo de estos ya largos 32 años he hecho algunos amigos. Sí, es solo una felicitación, pero los saludos siempre animan mi sonrisa y alegran mi espíritu. Ese día por la noche, fui a visitar y conocer Uxmal. . . uno de los lugares más hermosos donde haya estado, con el cielo totalmente despejado y todas las estrellas acompañando la visita. Solo dos veces, la arquitectura me ha llevado a una emoción que alcance las lágrimas, ésta fue la segunda.Este año me tuvieron sin cuidado los sentimientos de los demás y pensé en mi. Fue un fin de año entre espectacular y "¿me puede repetir la pregunta?".
Esto está trabado. . . las letras no fluyen como deberían. . . si no fuera por la música ya me habría vuelto loco. . .
King Britt
"Last night a DJ saved my life"
martes, 28 de diciembre de 2010
UNO MÁS
Déjame atravesar el viento sin documentos.
Que lo haré por el tiempo que tuvimos.
Porque no queda salida, porque pareces dormida.
Porque buscando tu sonrisa estaría toda mi vida.
Quiero ser el único que te muerda la boca.
Quiero saber que la vida contigo no va a terminar.
Déjame que te cierre ésta noche los ojos
y mañana vendré con un cigarro a la cama.
Porque no tengo más intenciones que seguir
bebiendo de esta copa que no está tan rota.
Quiero ser el único que te muerda la boca.
Quiero saber que la vida contigo no va a terminar.
Porque sí, porque sí, porque sí.
Porque en esta vida no quiero pasar un día entero sin ti.
Porque sí, porque sí, porque sí.
Porque mientras espero, por ti me muero y no quiero seguir así.
Déjame atravesar el viento sin documentos.
Que lo haré por el tiempo que tuvimos.
Porque no queda salida, porque pareces dormida.
Porque buscando tu sonrisa estaría toda mi vida.
Quiero ser el único que te muerda la boca.
Quiero saber que la vida contigo no va a terminar.
Porque sí, porque sí, porque sí.
Porque en esta vida no quiero pasar más de un día entero sin ti.
Porque sí, porque sí, porque sí.
Porque mientras espero, por ti me muero y no quiero seguir así.
Quiero ser el único que te muerda la boca.
Quiero saber que la vida contigo no va a terminar.
Quiero ser el único que te muerda la boca.
Quiero saber que la vida contigo no va a terminar.
Porque sí, ¡Porque sí!
Porque en esta vida no quiero pasar más de un día entero sin ti.
Porque sí, ¡Porque sí!
Porque mientras espero, por ti me muero y no quiero seguir así.
Los Rodríguez
"Sin Documentos"
domingo, 26 de diciembre de 2010
. . .
Realmente no tengo muchas ganas de escribir. Preferiría saber quién apagó la luz, pero no lo que siempre se dice. Yo quiero escuchar las verdaderas razones, las que son de adultos y no los juegos que pretenden tapar los oidos y vendar los ojos. Ojalá pudiera dejar de soñar por ahora. . . las pesadillas que me han estado acompañando y los sueños bonitos que se convierten en humo cuando despierto. Unos y otros taladran mi mente mientras brotan de ella ideas que no quiero tener y atan cabos que no quiero amarrar.
Odio la incertidumbre.
Fastball
"The Way"
Odio la incertidumbre.
Fastball
"The Way"
lunes, 1 de noviembre de 2010
SOUNDTRACK DE MI VIDA
No sé si sepan. Existe otro blog que es tocayo del mío. Me refiero a que hay otra Boca que es mía pero en realidad es de alguién más. Resulta que la dueña de esa Boca, cada año desde hace dos años, organiza un evento en su blog al que ha denominado como "La semana mortuoria". Ella propone los temas a desarrollar y aquellos que decidan participar, mandan sus aportaciones al blog de Jacka y/o las publican en su propio blog cuando es el caso. El año pasado me enteré el último día de La Semana Mortuoria y ya no pude participar pero en éste ya estoy inscrito y el primer tema a desarrollar es hablar sobre la música que uno quisiera que se tocara en su propio funeral.
¿Lo han considerado alguna vez?. Es algo que he pensado en algunas ocasiones. ¿Qué me gustaría que se escuchara en mi funeral?. Esa pregunta me la hice por primera vez después de asistir, hace algunos años, al sepelio del familiar de un amigo. En los momentos en que bajaban el ataúd, flores eran lanzadas sobre éste y un mariachi, de cuya presencia no me había percatado hasta ese momento, comenzó a tocar diferentes canciones que (supongo), habrían sido del agrado del difunto antes de pasar a mejor vida, dicen.
No quiero matar a nadie de hueva, así que no voy a explicar el por qué he elegido a cada una de mis selecciones musicales aunque, si entre alguno de los lectores de Ésta Boca Es Mía hay alguien que me conoce, podría intuir que mi primera elección sería Sin Documentos de Los Rodríguez. Después me gustaría que se tocara, consecutivamente, unas ochenta y ocho veces más. Disfrutaría mucho ver (aunque ya no podría) la cara de los asistentes a partir de la tercera o cuarta repetición. Viéndose unos a otros y haciendo ojos de "¿qué pedo?" y así, que siguiera sonando mientras algunos más comenzarían a desesperarse y a sentirse incómodos escuchando una y otra vez la misma canción. Entonces alguien reclamaría "¿es que nadie puede detener esa maldita canción?" a lo que seguramente por lo menos una persona le respondería "¡pendejo! esa era su canción favorita" y alguien más diría "eso es mentira, su favorita era. . ." y ya entre tanto alboroto no se alcanzaría a oir cuál era mi canción favorita. Probablemente después de eso aparecería alguno con "sí, pero no mames. . . además, ese wey siempre me cagó la madre". No tardaría en volar el primer vaso con vodka tonic a la cabeza del perturbado doliente. Mientras, todavía, Sin Documentos de Los Rodríguez seguiría sonando como fondo musical de la madriza. Llegarían patrullas a la funeraria para tratar de recuperar el control del lugar, los vecinos saldrían a ver y enterarse de por qué tanto alboroto. No faltaría el chismoso preguntando "¿pos que pasóoooo?. . ." a lo que tampoco fallaría el que todo lo inventa "pues que le partieron su madre al Calamaro en el reencuentro de Los Rodríguez y lo estan velando", tsssssssssss. . .
Dientes en el piso resbaloso por la sangre y el vodka derramado por la trifulca, lágrimas, risas, ojos morados, cabelleras despeinadas, ropas desgarradas, sillas volando y. . . en un loop infinito musical, Los Rodríguez interpretando Sin Documentos.
Dientes en el piso resbaloso por la sangre y el vodka derramado por la trifulca, lágrimas, risas, ojos morados, cabelleras despeinadas, ropas desgarradas, sillas volando y. . . en un loop infinito musical, Los Rodríguez interpretando Sin Documentos.
Los Rodríguez
"Sin Documentos"jueves, 14 de octubre de 2010
PAMBOLERO
Ya había dicho antes que soy muy aficionado al futbol. Lo he sido desde hace muchos años e incluso en algunos momentos de mi vida, he rayado en el fanatismo. No me importa, no me avergüenza decirlo. Pero no siempre fue así. El primer deporte que practiqué fue el futbol americano. A los cinco años, jugar con banderas pegadas a la cintura en lugar de usar casco como los jugadores en la tele fue una gran decepción. No duré mucho tiempo en eso. Además, el Mundial del '86 se estaba jugando en mi país y aunque no alcanzaba a entender la magnitud de un evento así, ver a Negrete anotar el gol que le hizo a Bulgaria, cambió mis intereses deportivos al instante. No es que yo fuera ajeno al futbol, no. Entre los primeros recuerdos que tengo, estan aquellos donde mi papá gritaba mientras veía los partidos por televisión "Goooooooool del Snoopy!!!". Yo salía corriendo para ver la anotación y mientras llegaba hasta la pantalla, imaginaba a Snoopy, el amigo de Carlitos, corriendo en círculos, con los brazos extendidos a los costados y la mirada en el cielo, obvio. . . con la playera rojiblanca de las Chivas Rayadas del Guadalajara. Lo que nunca gritaba mi papá era el apodo completo del goleador tapatío, el Snoopy Pérez. Eso sí, puede que en mis primeros años no estuviera tan interesado en el futbol pero siempre, siempre. . . he sido chiva.
Nunca he sido un gran jugador. Igual he tenido buenos momentos como malos y ya. Corro mucho, me aviento, grito, me enojo y festejo. Es mi terapia de la semana y cómo tal, la espero tan pronto el árbitro silba el final de cada partido. Desde hace casi diez años juego en la Liga del Ajusco y hasta hace unos meses me di cuenta de que no recordaba desde cuándo no cambiaba mis zapatos. Los examiné cómo si no los conociera. Era evidente que eso no sucedía hace muchos años. Los giraba, veía sus agujetas polvientas y viejas, sus costuras abiertas y en uno de ellos, un agujero por donde se asomaba mi calceta a la altura del dedo gordo y el dedo que le sigue al dedo gordo. Daban pena, pero también ya había contado que a mi me cuesta desprenderme de las cosas. Ya sea por los recuerdos que estan ligados a ellas o por la costumbre a usar algo y saber cómo funciona, de sentirlo como una extensión de uno mismo después de tanto tiempo. Todo el fin de semana estuve recordando las temporadas, los equipos por los que he pasado y los pocos o muchos goles que he anotado. No es que lo haya metido yo, pero ese par de zapatos viejos que estaba por despedir, hicieron uno de los mejores goles que jamás haya visto. . . Hace dos años jugábamos la semifinal y estábamos 1-2 perdiendo con 10 minutos antes del final del partido. . . cambio de juego en media cancha desde la banda izquierda, Berna la baja con el pecho y desde ahi, sin pensarlo mucho, sacó con la zurda una raya de fuego que se metió pegada a la base del poste. . . tómenla Barcelona (mi actual equipo. . . jejeje). Para cerrar el partido, mi hermano metió el gol de la victoria que nos dio el pase a la final que una semana después ganamos en penales. Para no perder la costumbre, ya me desvié del tema. . . Lo que quería decir es que no fue fácil dejar los zapatos. Pero en este caso no había mucho qué hacer.
Fui a la tienda por unos nuevos. Le pedí a mi hermano que se encargara de tirar los viejos a la basura, yo no tuve corazón para hacerlo.
Los nuevos andan de huevones. Llevan tres meses conmigo y todavía no me hacen cantar ningún gol. . . los muy cabrones. Pensé que con el recién estrenado juego de tacos, podría cambiarme el nombre de Bernardo a Bernagol, pero empiezo a pensar que el problema ya no está en los zapatos, sino en quién los está usando. . .
Siempre que oigo ésta canción, mi mente se llena de jugadas pambolerísimas. Seguro que no soy el único. wooooooooooooooooooo hoooooooooooooooo!!!
Blur
"Song 2"
Nunca he sido un gran jugador. Igual he tenido buenos momentos como malos y ya. Corro mucho, me aviento, grito, me enojo y festejo. Es mi terapia de la semana y cómo tal, la espero tan pronto el árbitro silba el final de cada partido. Desde hace casi diez años juego en la Liga del Ajusco y hasta hace unos meses me di cuenta de que no recordaba desde cuándo no cambiaba mis zapatos. Los examiné cómo si no los conociera. Era evidente que eso no sucedía hace muchos años. Los giraba, veía sus agujetas polvientas y viejas, sus costuras abiertas y en uno de ellos, un agujero por donde se asomaba mi calceta a la altura del dedo gordo y el dedo que le sigue al dedo gordo. Daban pena, pero también ya había contado que a mi me cuesta desprenderme de las cosas. Ya sea por los recuerdos que estan ligados a ellas o por la costumbre a usar algo y saber cómo funciona, de sentirlo como una extensión de uno mismo después de tanto tiempo. Todo el fin de semana estuve recordando las temporadas, los equipos por los que he pasado y los pocos o muchos goles que he anotado. No es que lo haya metido yo, pero ese par de zapatos viejos que estaba por despedir, hicieron uno de los mejores goles que jamás haya visto. . . Hace dos años jugábamos la semifinal y estábamos 1-2 perdiendo con 10 minutos antes del final del partido. . . cambio de juego en media cancha desde la banda izquierda, Berna la baja con el pecho y desde ahi, sin pensarlo mucho, sacó con la zurda una raya de fuego que se metió pegada a la base del poste. . . tómenla Barcelona (mi actual equipo. . . jejeje). Para cerrar el partido, mi hermano metió el gol de la victoria que nos dio el pase a la final que una semana después ganamos en penales. Para no perder la costumbre, ya me desvié del tema. . . Lo que quería decir es que no fue fácil dejar los zapatos. Pero en este caso no había mucho qué hacer.
Los nuevos andan de huevones. Llevan tres meses conmigo y todavía no me hacen cantar ningún gol. . . los muy cabrones. Pensé que con el recién estrenado juego de tacos, podría cambiarme el nombre de Bernardo a Bernagol, pero empiezo a pensar que el problema ya no está en los zapatos, sino en quién los está usando. . .
Siempre que oigo ésta canción, mi mente se llena de jugadas pambolerísimas. Seguro que no soy el único. wooooooooooooooooooo hoooooooooooooooo!!!
Blur
"Song 2"
miércoles, 22 de septiembre de 2010
CENTENARIO UNAM
El 22 de septiembre de 1910, como parte de las celebraciones por el centenario de la Independencia de México, se fundó la Universidad Nacional Autónoma de México. Justo Sierra fue el principal promotor de su creación y desde entonces, la UNAM ha pasado por momentos complicados pero más por aquellos que le han dado prestigio a nivel nacional e internacional.
A pesar del abandono educativo por el que pasa México, la Universidad no deja de ser el referente académico, cultural y científico del país.
Sobre mi experiencia en la UNAM podría contar cuánto la he disfrutado desde niño, cuando muchas mañanas de domingo mis papás me llevaban a andar en bici al estacionamiento del más bello estadio del mundo, el de ese equipo Pumas (al que secretamente apoyo siempre que no está enfrentando al Rebaño). De la emoción hasta las lágrimas que sentí cuando fui aceptado para estudiar en la Facultad de Arquitectura, porque si algo soñé desde niño fue estudiar ahi. Del primero de todos los días de clase. De los amigos, la mayoría de ellos de los más cercanos, porque todos son queridos. De los maestros, a los que siempre les reconoceré estar ahi por el verdadero amor a la Universidad.
Así, cada que puedo me doy una vuelta, nomás para ver cómo está, qué hace o que va a haber.
Sobre mi experiencia en la UNAM podría contar cuánto la he disfrutado desde niño, cuando muchas mañanas de domingo mis papás me llevaban a andar en bici al estacionamiento del más bello estadio del mundo, el de ese equipo Pumas (al que secretamente apoyo siempre que no está enfrentando al Rebaño). De la emoción hasta las lágrimas que sentí cuando fui aceptado para estudiar en la Facultad de Arquitectura, porque si algo soñé desde niño fue estudiar ahi. Del primero de todos los días de clase. De los amigos, la mayoría de ellos de los más cercanos, porque todos son queridos. De los maestros, a los que siempre les reconoceré estar ahi por el verdadero amor a la Universidad.
Así, cada que puedo me doy una vuelta, nomás para ver cómo está, qué hace o que va a haber.
Para el que esté interesado, se están realizando varias actividades con motivo de los festejos por los 100 años de la Máxima Casa de Estudios. Si alguien va a ir al evento de los globos en el espejo de agua de Ciudad Universitaria hoy a las 10.30 am., que pase las fotos. . .
Si todo sale bien y el blogger no me falla, este post se publicará automáticamente a los 100 minutos del 22.09.2010. Va una Goya por la UNAM porque sí, de espíritu. . . soy muy puma.
¡Goya, Goya! ¡cachún, cachún ra ra! ¡cachún, cachún ra ra! ¡Goya! ¡UNIVERSIDAD!.
Coro Estudiantil UNAM
"Gaudeamus Igitur + Goya"
lunes, 20 de septiembre de 2010
LA NOCHE DEL VENADO
Después de algunos kilómetros por carretera, nuestro guía puso la direccional de su auto y bajó la velocidad para entrar en un camino de terracería que se metía en el bosque. La lluvia seguía cayendo y en algunos tramos se comenzaban a formar pequeños charcos que pudimos pasar sin ningún problema. A pesar de las luces altas, la oscuridad era tan intensa que no podíamos distinguir más allá del carro delante de nosotros y el pasto que crecía alto a un costado del camino.
Cuando bajé del coche tomé una gran bocanada del aire frío. Distinguí el olor dulce que tiene el campo y después de ponerme una chamarra más, caminé junto a los demás adentrándonos por el camino de tezontle que crujía bajo nosotros a cada paso.
El sonido de un tambor y un caracol sumados al resplandor de una fogata encendida a la distancia, eran nuestros guías en la oscuridad casi total de la noche. Unos minutos más tarde, alcanzamos el lugar de la ceremonia, una cuenca a los pies de un cerro de pinos por un lado y una explanada por donde alguna vez pasó el ferrocarril a Cuernavaca por el otro. Nos integramos al grupo de personas que ya se habían acomodado en forma de media luna alrededor de una nutrida fogata. Por unos minutos la lluvia se detuvo. Colocamos una cobija y una bolsa de dormir en el espacio que elegimos para el rito de la noche.
Después de ofrendar un poco del chocolate que llevamos para la ocasión, nos dieron el venado. Mi inexperiencia me llevó a beberlo todo en unos minutos. Disfrutando su sabor mezclado con el chocolate, permanecí en mi lugar esperando escuchar al coyote.
De entre la maleza salieron gatos negros y dorados que al pasar entre nosotros nos reconocían con el olfato a cada uno de los que ahi estábamos. A pesar de la lluvia que había vuelto más intensa, los gatos parecían no mojarse y uno por uno llegaron hasta la fogata para perderse en tre el humo y los destellos de luz roja que salía de ella. Fue entonces que me pareció que la fogata estaba viva. En su corazón alcancé a distinguir gusanos de lava que pasaban unos sobre de otros. Pensé que tal vez sería el único que lo habría notado. Cuando quise ver la reacción de los demás, encontré que ya todos portaban máscaras de madera con formas de aves algunos y con rostros desfigurados y rígidos otros.
De la fogata salían estrellas que la misma hoguera soplaba hasta el cielo. Aquellas que no alcanzaban a subir, se quedaban volando entre nosotros transformándose en luciérnagas diminutas que despúes de unos segundos se apagaban para esconderse entre los pinos.
Después de algún tiempo me acerqué al fuego. Los chamanes huicholes caminaban en sentido contrario a las manecillas del reloj e iban haciendo limpias de energía a todo aquel que se acercara a ellos. Ahi fue donde encontré al coyote. Uno de los troncos que alimentaban la fogata tenía la forma de la cabeza de uno de ellos,perfectamente tallado.
Aún sin amanecer, pero a unos minutos de que despuntara el sol entre los árboles, caminamos de regreso bajo la lluvia que permanecía tan intensa como al incio del rito.
The Doors
"Riders On The Storm"
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